Es imprescindible contar con al menos un año de experiencia como recepcionista en hoteles, así como un nivel de inglés mínimo B2, valorándose positivamente el conocimiento de otros idiomas. Buscamos una persona con clara orientación al cliente, responsable, organizada, resolutiva y con trato amable, que tenga disponibilidad para trabajar en turnos rotativos y compromiso con la calidad del servicio.