Para optar a esta posición, es imprescindible contar con la titulación académica y los conocimientos técnicos específicos requeridos para cada categoría, ya sea administrativa o técnica. Se valorará de forma determinante la experiencia previa en entornos industriales o energéticos, así como la capacidad de adaptación a normativas internas rigurosas en materia de calidad y medio ambiente. Es necesario poseer una actitud proactiva hacia la formación continua, especialmente en seguridad laboral, y demostrar una trayectoria profesional caracterizada por la diligencia y el cumplimiento de plazos en entornos corporativos de alto nivel.